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El Craega lanza ‘Somos semente’ para impulsar el consumo de producto ecológico en Galicia

El Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) acaba de poner en marcha Somos semente, su primera campaña de publicidad online. Concebido como un relato audiovisual de tres capítulos, el primer spot se publicó en Internet el pasado lunes y hoy mismo sale a la luz el segundo. Su leitmotiv es grabar la marca Craega en la mente del consumidor galego. Para eso, y por primera vez desde que dio inició su andadura en 1997, el organismo que controla y certifica la agricultura ecológica en la comunidad apuesta por un nuevo formato promocional con difusión exclusiva en redes sociales.

“Nuestro gran reto sigue siendo el mercado gallego. Estudios propios demuestran que el sello no se conoce. Apostamos por una fórmula revolucionaria para crear un movimiento alrededor de la agricultura ecológica que perdure en el tiempo”, explica Francisco López Valladares, presidente del Consello. Con un fuerte componente emocional, la campaña profundiza en los valores del Craega (respeto por el medio ambiente, bienestar animal, desarrollo rural, etc) y en las ventajas que tiene tanto para la salud como para el tejido económico consumir alimentos certificados.

Somos semente arranca en octubre con el lanzamiento de los tres vídeos en los perfiles digitales corporativos (Facebook, Twitter, Instagram y Youtube). Disponibles en www.somossemente.com, los contenidos audiovisuales llevarán en paralelo publicidad online que tiene como cometido posicionar en la Red la marca Craega y sus valores. A través de un relato coherente que saldrá a la luz a lo largo de todo el mes, las tres piezas audiovisuales servirán para desgranar los pilares básicos de la agricultura ecológica.

Además de explicar qué es el sello y qué significa la certificación, la campaña quiere despertar la conciencia del consumidor gallego y lograr que se comprometa con el sector.

En paralelo, desde el seno del Consello se impulsarán diferentes acciones que van más allá del soporte digital. En los próximos meses, las principales ciudades gallegas mostrarán la nueva imagen del Craega en localizaciones estratégicas y en el transporte urbano. Asimismo, se llevarán a cabo diversas actividades a pie de calle para dar visibilidad a los productos bio.

Todas estas actividades se difundirán progresivamente en la web www.craega.es, los perfiles de Facebook, Twitter, Instagram y Youtube, el grupo de WhatsApp y también en la revista corporativa del Consello. Con este conjunto de acciones, la campaña busca visibilizar la marca Craega y un estilo de vida saludable a través del consumo de productos ecológicos.

MÁS DE MIL OPERADORES. El Craega daba sus primeros pasos en 1997 con solo 11 operadores y 13,35 hectáreas de superficie certificada. Hoy hay más de mil inscritos y más de 33.000 ha dedicadas al cultivo ecológico. Los balances económicos suben año tras año y ponen de relieve el músculo de un sector que cada vez cobra más peso dentro y fuera de Galicia.

Con el lácteo como eje estratégico, 2018 cerraba con un volumen de ventas certificadas de 78,7 millones de euros. “Lo ecológico no es una moda. El consumidor está cada vez más concienciado y sabe que cada compra tiene una consecuencia: con el medio ambiente, con el rural, con la economía local y con su salud”, recalca Valladares.

En este contexto de eclosión de la ecología, es importante -insiste el presidente del Consello- asegurarse de que se cumplen las reglas. “Hay que buscar siempre nuestro sello, única garantía oficial de que un producto se ajusta a la normativa europea”, señala. “El distintivo sirve para proteger al productor frente al fraude, pero sobre todo al consumidor”, insiste.

El Craega lleva otra vez la agricultura ecológica a la escuela

Charla sobre agricultura ecológica celebrada en el CEIP Espedregada (Poio, Pontevedra) durante la edición 2018-2019 del programa Faite Eco do Lóxico. Foto: Craega

Mejorar los hábitos alimenticios del alumnado y concienciar sobre las ventajas de consumir productos ecológicos. Con este objetivo, el Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) se suma por tercer curso consecutivo al Plan Proxecta. Iniciativa de la Consellería de Educación, a través de este programa centros escolares de toda la comunidad tendrán ocasión de acercarse a la realidad del sector bio gracias a diversas actividades diseñadas para escolares.

Faite Eco do Lóxico -nombre de la línea del Craega– cerró la edición anterior con una cifra récord de 46 centros participantes. Aún a pesar de que el tope se había fijado en 30, la demanda superó todas las expectativas y se admitieron todas las solicitudes a fin de satisfacer las necesidades de la comunidad educativa. Durante el período académico 2018-2019, se impartieron charlas sobre agricultura ecológica en centros escolares (Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y FP) repartidos por toda la comunidad.

Como colofón, se convocó un certamen para premiar los trabajos que los escolares desarrollaron con esta materia como telón de fondo. El CEIP Celso Currás (Trabada, Lugo) fue el ganador en la categoría de Infantil, mientras que el CEIP O Bolo (O Bolo, Ourense) resultó galardonado en el nivel de Primaria. El reconocimiento en la convocatoria de Secundaria fue a parar al IES Arcebispo Xelmírez II (Santiago, A Coruña).

El plazo para inscribirse en la edición 2019-2020 del Plan Proxecta concluye el 16 de octubre. La convocatoria está dirigida a centros de enseñanza no universitarios sostenidos con fondos públicos dependientes de la Consellería de Educación. El Craega establece de nuevo un límite de 30 centros y vuelve a ofertar un amplio abanico de actividades a desarrollar durante el segundo y el tercer trimestre. El alumnado trabajará los conceptos fundamentales de la agricultura ecológica desde una perspectiva lúdica. Además de charlas, habrá talleres, degustaciones, juegos, visitas guiadas y un largo etcétera.

Faite Eco do Lóxico es una de las seis modalidades que integran Aliméntate Ben, una línea del Plan Proxecta promovida por las consellerías do Mar, la de Medio Rural y la de Sanidade. Con esta iniciativa, la Administración pública quiere plantar cara al deterioro de la calidad de la oferta alimentaria en el ámbito escolar a causa de razones socioeconómicas de distinto tipo. El objetivo es trabajar la alimentación saludable de forma integral dando a conocer los productos que componen el patrimonio alimentario y fomentando elecciones saludables a través del consumo responsable.

¿QUÉ ES EL PLAN PROXECTA? Desarrollado desde la Consellería de Educación, el Plan Proxecta nace para fomentar la innovación educativa en los centros a través de programas externos. Con la colaboración de diferentes organismos, el cometido no es otro que incentivar el trabajo activo, cooperativo y en red, tanto del alumnado como del profesorado. En el curso escolar 2019-2020, se ofertan 44 programas educativos.

Más información: https://www.edu.xunta.gal/portal/planproxecta

Cursos gratuitos de compostaje en Monforte y Boqueixón

El Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica (Craega) organiza en octubre dos cursos gratuitos de compostaje. Impartido por personal de la Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama), la convocatoria se dirige principalmente a los operadores certificados y ahora, con las plazas vacantes, se abre un segundo turno para el público en general.  

La primera sesión tendrá lugar el miércoles 16 (de 18 a 19 h.) en la sede que el Craega posee en Monforte de Lemos. La segunda se celebrará el miércoles 23 (de 18 a 19 h.) en el domicilio que el Consello acaba de estrenar en Boqueixón. Con 50 plazas cada uno, el criterio de admisión será por estricto orden de llegada. Los asistentes tendrán ocasión de participar en el sorteo de un lote de compostadores. El colector se entregará sin ensamblar para facilitar el transporte.

Para participar, los operadores deben pinchar aquí y cubrir el formulario concretando sus preferencias. Los que no estén inscritos en el Craega tienen que seguir las indicaciones de este enlace.

  • Monforte de Lemos (Edificio Multiusos), 16 de octubre. 18 a 19 h. Google Maps
  • Boqueixón – Sergude (pazo de Quián), 23 de octubre. 18 a 19 h. Google Maps

El compostaje doméstico consiste en el reciclaje de materia orgánica en origen, convirtiéndola en un abono natural con excelentes propiedades para el suelo y que el propio productor puede utilizar en su huerta, jardín y tierras de cultivo, en sustitución de los fertilizantes artificiales.

ACUERDO CON SOGAMAEstos cursos son el fruto de la nueva vía de colaboración que se acaba de abrir entre el Craega y Sogama. Semanas atrás el Consello formalizaba su adhesión al programa de compostaje doméstico que gestiona la Xunta a través de la Sociedade Galega do Medio Ambiente. En virtud de este acuerdo, la entidad recibirá un centenar de compostadores, de 390 litros de capacidad y fabricados con materiales reciclados y reciclables.

Con casi medio millar de operadores, la producción vegetal -principal beneficiaria de este programa- representa un tercio de la actividad del Craega. La mayoría se reparten entre Lugo y Pontevedra. Asimismo, las ventas de este segmento alcanzan los 20,3 millones de euros y acaparan la cuarta parte de la facturación del organismo, tal y como se desprende de su balance de 2018.

“No podemos pensar en los comedores escolares solo como un lugar donde darles calorías a los alumnos”

Xavier Simón Fernández, profesor de la UVigo e integrante del Grupo de Investigación en Economía Ecológica, Agroecología e Historia

Los comedores escolares son un rompecabezas para cientos de familias que se ven en la obligación de echar mano de este servicio para conciliar. Con este tema como telón de fondo, la Universidad de Vigo (Uvigo) celebró el pasado julio en Allariz un curso de verano en el que expertos de diferentes ámbitos abordaron la realidad de los menús en los colegios. El programa Comedores escolares ecológicos, avanzando hacia una economía circular en las Reservas de Biosfera estuvo dirigido por Xavier Simón Fernández, profesor de la Uvigo e integrante del Grupo de Investigación en Economía Ecológica, Agroecología e Historia.

En Galicia prevalece un sistema mixto de gestión. ¿Por qué formula se inclina a la hora de garantizar la alimentación equilibrada de los niños?
Lo que importa no es tanto el sistema de gestión del comedor como el modelo de alimentación por el que se apueste. Esa es la clave. Sea centralizado o descentralizado, sea in situ o mediante catering, lo relevante es el contenido de los menús, el origen de sus proteínas, la estacionalidad del menú, el uso de productos frescos, la presencia de precocinados, el tiempo que transcurre entre el cocinado y su consumo, el uso de plásticos, el volumen de los residuos y su destino, el origen de los alimentos, etc.

Según un estudio del proyecto Carro de combate, en la comunidad existen 333 colegios con cocina in situ. El catering se reduce a 103, pero hay muchas familias que no están satisfechas…
Si las familias no están satisfechas con el sistema, hay que buscar nuevas fórmulas que permitan atenuar ese malestar. Yo creo que no podemos pensar los comedores escolares únicamente como un lugar donde darles calorías a los alumnos y alumnas. Hay que integrarlo dentro de la comunidad educativa y eso incluye cambios profundos, también en las familias. Podemos usar los comedores escolares como un medio para mejorar la alimentación incluso cuando no se come en el cole.

El catering parece difícil de erradicar. El negocio está en manos de un grupo de empresas cada vez más reducido. ¿Podrá desaparecer algún día de los centros?
El catering, como servicio para prestar alimentación colectiva, me parece necesario en esta sociedad en la que vivimos. El problema no es el catering en sí mismo. Hay modelos que apuestan por la inclusión social, por los productos ecológicos… Si, como usted dice, se trata de un negocio en pocas manos, seguramente si las licitaciones públicas del servicio para los colegios (y para los hospitales, centros penitenciarios…) fuesen de menores cuantías en la licitación, habría más oportunidades para otras pequeñas y medianas empresas, ¿no cree? Por lo tanto, en lo que respecta a la gestión pública de la alimentación colectiva, es responsabilidad de las administraciones, si quieren evitar oligopolios, buscar fórmulas que permitan lotes de adjudicación de menor escala para que se incremente la competencia.

¿Realmente para las administraciones (Xunta o concellos) resulta más económico mantener el catering?
Yo creo que es una decisión política. ¿Más económico? No lo sé. No manejo los datos de las adjudicaciones. De todas formas, para poder evaluar la idoneidad de las diferentes alternativas de servicio a los comedores colectivos hay que tener en cuenta la economía, pero también se deberían utilizar los criterios sociales y ambientales.

El modelo de cocina en cada centro, con alimentos ecológicos y de temporada, ¿es ciencia ficción?
Ciencia ficción es pensar que nos podemos alimentar del mismo modo 7.000 millones de personas, con alimentos iguales producidos por grandes fábricas controladas por pocas empresas, comiendo cualquier alimento en cualquier momento del año.

¿Cuál es, en su opinión, el modelo ideal? Ponga algún ejemplo.
No hay un único modelo ideal, habrá tantos modelos de alimentación como territorios y como condiciones culturales existan. La diversidad es la clave para afrontar los retos más urgentes. Solo así seremos capaces de responder adecuadamente y, al mismo tiempo, a los retos sociales, económicos y ambientales. Mediante la uniformización de la producción o del consumo de alimentos, podemos producir alimentos baratos, pero a un coste social y ambiental muy alto.

¿Habría que exportar al conjunto de la comunidad el modelo del Concello de Ames y de la Asociación Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas y Terras do Mandeo?
No lo creo. Lo que necesitamos es que los actores sociales (padres y madres, comunidades educativas, responsables políticos, labradores y labradoras, consumidores y consumidoras…) en cada escala decidan colectivamente cuál es el modelo alimentario que quieren para sí mismos, para los colegios, pero también para las propias familias y para la restauración, etc.

¿Extender los ecocomedores contribuiría a disminuir la huella de carbono?
La clave es producir de forma respetuosa con el medio ambiente, tanto alimentos como otros bienes y servicios. Si lo hacemos así, reduciremos la huella de carbono, es decir, estaremos contribuyendo menos al cambio climático. Si, además, tratamos de consumir localmente, reduciendo el transporte, estaremos actuando con una mayor responsabilidad. Entiendo que los comedores escolares de los centros públicos de enseñanza se pueden convertir en un mecanismo que impulse la transformación profunda de los modelos de producción y consumo de alimentos. Y se trata de una urgencia colectiva.

Vexetais, ovos e pan copan o top 10 do consumo eco en Galicia

Os vexetais son os produtos ecolóxicos que se consomen con máis frecuencia en Galicia. Ata un 48,1% dos enquisados incorpóraos á súa cesta da compra máis dunha vez por semana. Así se desprende do último barómetro elaborado polo Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) para avaliar a percepción e consumo dos alimentos orgánicos.

En segunda posición atópanse os ovos. O 66,5% dos entrevistados mércaos unha vez por semana ou incluso máis. Esta é a mesma frecuencia coa que os galegos adquiren carne fresca eco, un produto que gaña terreo nos fogares galegos e medra 7,2 puntos -de 2014 a 2017- ata acadar o 40,4%. Algo semellante sucede coa liña bio do polo e outro tipo de aves, un alimento que o 36,7% engade á súa lista da compra alomenos cada sete días. O crecemento con respecto á análise anterior é de 8,4 puntos.

Pan, pasta ou cereais ecolóxicos teñen un papel de peso no informe e ocupan xa o terceiro posto. O 49,6% declaran consumilos con certa frecuencia. Desta porcentaxe, o 26,3% asegura introducilos na lista da compra máis dunha vez por semana. Con regularidade (53,1%) entran así mesmo nos fogares os snacks, doces, marmeladas, mel ou sobremesas non lácteas.

Con frecuencias por debaixo do 30%, completan o top 10 as bebidas, conservas e aceites, e conxelados. Fóra dos dez primeiros postos e cunha porcentaxe do 7,27%, atópase a alimentación infantil.

Cómpre facer fincapé en que a base de consumidores eco medrou de forma considerable entre 2014 e 2017. Cun incremento do 23,5%, chega agora ao 47,3% da poboación galega.

Segundo o barómetro do Craega, queda patente que os produtos de orixe vexetal son a porta e entrada ao consumo ecolóxico. Así o poñen de manifesto o 73,8% dos enquisados. A máis distancia séguenlle os ovos (7,6%) e os lácteos (7,5%).

PERFIL DO CONSUMIDOR ECOLÓXICO. De mediana idade, con estudos superiores e con renda alta. Son as características comúns do consumidor ecolóxico galego. Tal e como reflexa o último barómetro do Craega, a compra de alimentos orgánicos ten unha presenza máis intensa entre a xente nova. A maior parte (55,2%) dos que inclúen os alimentos bio na súa cesta da compra teñen entre 35 e 49 anos. Moi de preto (52,2%) sitúase o grupo de ata 34 anos. Pola contra, a consideración de non consumidor aumenta notablemente por riba do 63% entre os maiores de 65 anos.

O que merca ecolóxico adoita ter un nivel educativo elevado. Máis da metade conta con Formación Profesional ou universitaria. Sen embargo, nos niveis máis baixos de instrución son máis abundantes os non consumidores.

Segundo a actividade que desempeñan, o consumidor eco preséntase con maior intensidade entre os empregados (53,2%), estudantes (54,3%) e as persoas que realizan labores no fogar (57,7%).

Xa por último, contribúe a definir o perfil a situación económica dos fogares. Entre os niveis de ingresos máis baixos (renda familiar media mensual inferior a 1.000 €) a frecuencia dos consumidores cae ao 39,1%. No extremo contrario (máis de 4.000 € por mes), a compra de produto eco sobe ata o 68,8%.

CASE 80 MILLÓNS DE EUROS EN VENDAS. O Craega medra ano tras ano. En 2018, as vendas de produto ecolóxico certificado disparáronse un 33,2% e acadaron os 78,7 millóns de euros. Arredor da metade do produto certificado véndese fóra de Galicia. Desta porcentaxe, entre o 20% e o 30% comercialízase no mercado exterior.

O leite UHT e a carne avícola, por esta orde, son os produtos estrela. Cunha facturación superior aos 26 millóns de euros e un crecemento de case 41 puntos, o lácteo é con diferenza o que máis ingresos xera. Galicia certifica o 65% do leite que se consome en España.

A superficie certificada polo Consello tamén anota datos positivos. Con 33.736,44 ha certificadas, o crecemento durante o curso pasado ronda os seis puntos. A provincia con máis terreo en ecolóxico é Lugo, xa que suma 16.507 ha (o 49% do total).

En canto ao número de operadores, o Craega rexistra neste caso unha suba de case oito puntos e computa 1.152 inscritos ao peche de 2018 (un 125,8% máis que en 2008). Cun 37,6%, a vexetal consolídase como a produción maioritaria no conxunto da comunidade.

BARÓMETRO 2017: DOCUMENTO COMPLETO E RESUMO.

¿Buscas el té perfecto? Sorteamos dos entradas para visitar Orballo y un lote de productos

Participantes en una de las visitas a la plantación que Orballo tiene en Paderne (A Coruña). Foto: Orballo

Orballo inició su andadura en 2012 en Paderne (A Coruña). Amante de la naturaleza, la comida sana y el rural, la empresa nació con el objetivo de recuperar las plantas aromáticas que se cultivaban antiguamente en la tierra para vender especias e infusiones eco. Su producto certificado por el  Craega consiguió hacer se hueco entre los grandes productores y exportadores de té del mundo. Como novedad, la empresa acaba de estrenar un programa de visitas guiadas.

¿Te gustaría ganar dos entradas para una de estas rutas? ¡Participa en los sorteos de nuestras cuentas de Facebook e Instagram!

Dinámicas

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Consulta aquí las bases legales del sorteo.

Ganadores 

Consulta aquí  el nombre del ganador y de los tres suplentes del sorteo. 

El Craega apoya el documento de la SEAE ‘Evidencias científicas de la producción ecológica’

¿La agricultura ecológica es más respetuosa con el medio ambiente? ¿Es el modelo actual de producción de alimentos sostenible? ¿Son los alimentos ecológicos más saludables? … Estas son algunas de las preguntas planteadas con más frecuencia cuando se habla sobre producción ecológica. Las respuestas no siempre resultan las más ajustadas a la realidad. Por eso, la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) ha elaborado un documento recopilatorio que recoge estudios e investigaciones sobre las principales contribuciones de la producción ecológica a tres ámbitos: al medio ambiente, a la salud de las personas y calidad de los alimentos, y a una sociedad más justa y equitativa. 

El Craega, junto con un centenar de organizaciones representativas del sector, acaba de adherirse a este documento clave para la agricultura ecológica. 

El artículo  se basa, principalmente, en meta-análisis publicados en los últimos 15 años. Presenta una relación de argumentos científicos que pueden servir como herramienta para contrarrestar mensajes tendenciosos (o directamente falsos) en contra de la producción ecológica. «Se trata de que cualquier persona o colectivo, relacionado directa o indirectamente con la producción ecológica, disponga de argumentos que evidencian científicamente las aportaciones ambientales, sociales y la salud de la producción ecológica», comentan desde la SEAE.

Además del Craega, también apoyan este documento los consejos reguladores de Murcia, Cataluña, Valencia, Castela e LeónBaleares. También se sumaron Intereco, la Asociación Vida Sana, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Del campo al cole y un largo etcétera.

Evaristo Rodríguez (Abadía da Cova): “No es cierto que el vino ecológico tenga menos calidad”

Evaristo Rodríguez-Abadía da Cova-Adegas Moure
Evaristo Rodríguez (segundo por la izquierda), gerente de Adegas Moure, durante la presentación de la última cosecha. Foto: Adegas Moure

Corría 2010 cuando Abadía da Cova presentaba su primer vino ecológico certificado por el Craega. Nueve años después el hijo más mimado de Adegas Moure acaba de hacerse con el Acio de Oro en las Catas de Galicia 2019. Organizado por la Consellería do Medio Rural, el certamen reconoce cada año los mejores vinos y aguardientes que se producen en la comunidad. A la hora de elegir ganador de la categoría orgánica, el jurado se fijó en una variedad de la D.O. Ribeira Sacra. Detrás del galardón hay una empresa con sólidos valores que inició su andadura hace casi un siglo en O Saviñao. Hoy es una de las imágenes más reconocidas de la zona. Hablamos con Evaristo Rodríguez, gerente de Adegas Moure.

¿Por qué Abadía da Cova decide iniciar su aventura con lo ecológico?
Siempre hemos tenido una filosofía de respeto al medio y así se mantiene en la etapa que vivimos ahora de relevo generacional, incluso con más incidencia. Aplicamos los mismos principios a la hora de realizar tratamientos o hacer elaboraciones, tanto en convencional como en ecológico. Pero no tenemos todo certificado por las características de nuestras parcelas. Conseguir productos sanos y respetuosos con el medio y con la naturaleza son conceptos que están pegados a nuestra marca. Y pienso que es algo fundamental para cualquiera que tenga sensibilidad por el mundo vinícola y en particular para los que trabajamos todos los días en el sector agrario. El cambio climático está ahí.

Una aclaración para profanos, ¿cuál es la diferencia entre un vino eco y uno convencional?
Las principales diferencias están más en la viticultura que en la elaboración. Hay quien tiene la necesidad de hacer vinos naturales y sanos, y además de calidad. Lo más reseñable es la sensibilidad que muestra lo ecológico con el medio: no se emplean herbicidas y los tratamientos son menos agresivos.

En Galicia, es particularmente difícil producir vino eco
Sí. Tenemos una viticultura con bastante riesgo. La humedad y la temperatura provocan que proliferen los hongos y, por si acaso, uno intenta preservar la cosecha con lo que tenga a mano. También es cierto que en la convencional, a veces, usamos cañones para matar moscas. Cuanto más agresivos sean los productos que utilizamos, más desequilibrio provocamos. Es decir, hacemos a las plantas más sensibles a las enfermedades y más resistentes a los tratamientos. En ecológico, la viticultura es mucho más respetuosa. Hay productos fitosanitarios certificados que funcionan muy bien frente a algunas dolencias. En este sentido, estamos en una etapa de grandes cambios.

¿Qué matices de sabor definen al vino premiado?
Es un vino afrutado, ligero, natural… Refleja muy bien las características del suelo en el que se produce. Es muy mineral. También se trata de un vino menos corpulento que otros porque no se puede arriesgar buscando grandes maduraciones y que aparezca botritis (un hongo que pudre las vides). En resumen, es muy fácil de beber, muy en boga con lo que se demanda hoy en día en el mercado. Nosotros queremos ir en esa línea también con otras variedades, sobre todo con los vinos jóvenes. En realidad, esa es la vocación típica en nuestra zona. La Ribeira Sacra da una mencía muy afrutada, acorde con la vida del paisano antiguo.

Evaristo Rodríguez, izquierda, con Núñez Feijóo y Francisco López Valladares, presidente del Craega, mostrando el premio de las Catas de Galicia 2019. A la derecha, foto del Abadía da Cova Ecológico galardonado.

¿Cuál es la diferencia entre los vinos de la Ribeira Scra y los de otras zonas de España?
Aquí no tenemos que envejecerlos para que sean bebibles. En muchas zonas de España se trabaja con variedades que son más ásperas, con más cuerpo… Y por lo tanto hay que abordar procesos de elaboración más largos, en particular con los crianzas. Todo depende del estilo de vino, de la variedad, de su grado de maduración… Salvo que se sometan a fermentaciones especiales, es muy difícil que resulten bebibles. Por eso, son fundamentalmente de barrica. Sin embargo, los de la Ribeira Sacra tienen otro tono que viene marcado por las características del suelo y la climatología. Son vinos porosos, afrutados, ligeros, ideales para diferentes combinaciones que tenemos en nuestro territorio.

¿Hacia dónde les gustaría que evolucionara la producción eco de Adegas Moure?
Queremos que toda nuestra producción vaya por esa vía. Pero nos resulta muy difícil, sobre todo por la gran parcelación que hay en los viñedos. Nuestras fincas son pequeñas, antiguas y están rodeadas por terrenos de otros propietarios que, en muchos casos, trabajan en convencional. En estas circunstancias es muy difícil conseguir la certificación.

Al igual que sucede con otros productos, ¿en el caso del vino orgáncio también se percibe un incremento de la demanda?
Nuestro vino ecológico se agota, aunque no es de los que tiene más tirada (5.200 botellas en 2018). Por el momento la demanda procedía del mercado internacional, pero ya notamos que aquí hay cada vez más gente que lo pide. No es cierto que el vino ecológico tenga menos calidad. Esa idea ha quedado atrás. Estamos encantados con el Abadía da Cova ecológico, nos parece muy bueno y está a la altura de cualquiera de nuestros vinos jóvenes. De algún modo, el premio de las Catas de Galicia viene a refrendar lo que pensamos.

¿Con qué marida bien este vino?
Con pulpo, con cocido… Con cualquiera de los combina a la perfección. Al ser un vino tan ligero y fresco, se puede beber más de un vasito.

La producción acuícola ecológica casi se cuadriplica en un lustro y supera los 16 millones de euros

Embarcación extrayendo mejillón ecológico de una batea certificada por el Craega en la ría de Arousa. Foto: Craega

La acuicultura ecológica gallega casi ha cuadriplicado su facturación en el último lustro. 2018 se ha cerrado con un volumen de ventas superior a los 16,9 millones de euros –casi 12 millones de euros más que en 2013- gracias sobre todo al tirón de los productores de mejillón y a la extracción sostenible de algas. Lo que viene del mar adquiere cada vez más peso en el seno del Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) y a día de hoy representa ya el 21,4% del monto total de sus ingresos (78,7 millones). Para satisfacer la demanda de un sector con grandes perspectivas de crecimiento, la entidad pública estrenará en los próximos meses una segunda sede en Boqueixón. Así lo anunció hoy en Vilanova de Arousa el presidente del organismo, Francisco López Valladares, en el transcurso de un recorrido por la ría para conocer de primera mano este tipo de producción. Además de integrantes del pleno del Conselllo y de autoridades locales, estuvo acompañado por la directora xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, Mercedes Rodríguez Moreda; y por el director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (Agacal), Manuel Rodríguez Vázquez.

“Galicia es pionera en producción de mejillón ecológico en Europa. Desde que en 2010 salieron las primeras 12 toneladas de la ría de Arousa, el sector no ha dejado de crecer. El consumidor valora cada vez más lo ecológico, tanto por cuestiones de salud como de respeto al medio ambiente”, argumentó López Valladares. El presidente del Craega hizo hincapié en que el crecimiento del sector ha sido paulatino y constante desde entonces. Superado el período de conversión obligatorio que estipula la normativa para las bateas (tres meses), la primera gran eclosión se registró en 2013. Entonces se computaron 66 plataformas flotantes. Su gestión estaba repartida entre 34 empresarios.

El éxito del primer mejillón ecológico en el mercado, en particular en los circuitos internacionales, siguió empujando poco a poco a un segmento que hoy suma 208 bateas. Este sector facturó en 2018 más de 4,1 millones de euros, casi 38 veces más que cinco años antes. El 97% se encuentra en Arousa y el resto un poco más al sur, en Cangas do Morrazo. El negocio se distribuye entre 42 operadores, el 70% agrupados bajo el paraguas de la Asociación de Mexilloeiros Illa de Arousa.

Valladares explicó que más de la mitad del bivalvo con sello se destina al mercado exterior. Alemania, Reino Unido y Austria, por este orden, son los principales importadores. El molusco gallego también llega a Dinamarca, Países Bajos e Italia.

ALGAS Y PRODUCTOS INDUSTRIALES. Concentrada también en las provincias atlánticas, la producción acuícola ecológica ha encontrado otro nicho de mercado en la recogida sostenible de algas. El volumen de ventas certificadas del curso pasado alcanzó los 959.720 euros, prácticamente dos veces más que en 2013. Sus propiedades nutritivas y el protagonismo que va adquiriendo poco a poco la nueva cocina están convirtiendo este producto en una delicatesen muy apreciada, en particular fuera de nuestras fronteras.

Algas y mejillón son la base de otra actividad que contribuye a incrementar de forma exponencial las ventas. Con un resultado de 11,8 millones de euros en 2018, las industrias absorben el 69,8% de la facturación acuícola con sello del Craega. Las conservas de pescado (9.813.582 €) son el producto estrella. Aunque con menor peso en las cuentas (dos millones de euros), se van abriendo paso los preparados alimenticios (salsas, ensaladas envasadas, patés, etc). En este caso el domicilio social de las empresas va más allá de las provincias atlánticas y aparecen también firmas con sede en Lugo y Ourense.

SEGUNDA SEDE EN BOQUEIXÓN. Para dar visibilidad al peso que ha adquirido la acuicultura ecológica en los últimos años, el Craega celebró este viernes su primer pleno al lado del mar, en el pazo de Vista Real. Fue después de realizar un recorrido en catamarán por la ría y de comer con la conselleira del ramo, Rosa Quintana, en la localidad arousana.

El encuentro sirvió para aprobar la puesta en marcha de la segunda sede del Consello en Boqueixón. Extensión de las oficinas que desde 1997 funcionan en Monforte de Lemos, el estreno en este punto estratégico (al lado de Santiago y alineado con el corredor A Coruña-Vigo) tiene como objetivo satisfacer la demanda acuícola y, al mismo tiempo, des localizar la gestión del Craega para acercarse a las provincias atlánticas.

Las nuevas instalaciones estarán en las instalaciones que la Xunta le cede a la entidad en el pazo de Sergude, edificio en el que ya comparten techo otros consellos reguladores. Para abrir el nuevo servicio, el Consello contratará a dos técnicos que centrarán su actividad en las provincias atlánticas.

La segunda sede pretende además paliar los problemas de espacio que ahora mismo atraviesa el organismo que controla y certifica la producción ecológica en Galicia. En la actualidad ocupa varias salas del inmueble Multiusos de Monforte, en virtud de acuerdo con el Concello que está a punto de expirar. En esta línea, el equipo de gobierno reiteró su interés de llegar a un acuerdo con la Diputación de Lugo para mudarse al Pazo de Tor.

Consultar la normativa de acuicultura ecológica completa.

Tablas con los balances de acuicultura ecológica 2013-2018.

Buenas sensaciones en el Craega tras la primera edición de Organic Food Iberia

El Craega participó con un stand de 78 m2 en la primera edición de Organic Food Iberia (Ifema-Madrid). Foto: Craega

El sector ecológico gallego despide con buenas expectativas el calendario ferial del primer semestre. Celebrada en Ifema (Madrid) entre el 6 y el 7 de junio,  Organic Food Iberia (OFI) ha dejado sensaciones excelentes entre las nueve empresas que participaron en el evento bajo el paraguas del  CRAEGA. Junto con Eco Living Iberia, la cita surge con el objetivo de convertirse en un referente de este segmento en España y Portugal. 

Durante las dos jornadas, en el stand C614 hubo un continuo ir y venir de profesionales que aprovecharon para mantener contactos con los expositores e interesarse por sus productos. En los próximos meses será posible concretar si las primeras conversaciones se materializan en contratos comerciales. Con 78 m² de superficie, a esta acción se sumaron Toca (Mieles Anta), Porto-Muíños, Eco González (Jamones González), The Bio Factory (A Factoría Ecolóxica), Coraçai, Casa Grande de Xanceda, Gudi Eco Foods (Eco Bracan S.L.), Galician Brew y Orballo. Además, dos representantes del Consello viajaron hasta Madrid para informar a los visitantes tanto sobre la actividad del propio organismo como de todo lo relacionado con los operadores. 

La primera edición de OFI se cerró con un balance  de 5.180 asistentes, según las cifras facilitadas desde la organización. Prevista entre el 4 y el 5 de junio de 2020, para la próxima convocatoria ya está reservado el pabellón 7 de Ifema, el cual dispone de un 50% más de espacio.

Durante los seis primeros meses meses, el Consello también estuvo con stand propio en Biofach (Núremberg, Alemania), Natural & Organic Products Europe (Londres) y Biocultura Barcelona. En Tutto Food 2019 (Milán), el CRAEGA contó con un representante que ocupó un espacio en el puesto  habilitado por la Consellería do Mar