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La campaña del CRAEGA ‘Somos Semente’ gana un premio Paraugas

La campaña del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica (Craega) Somos Semente acaba de recibir un Premio Paraguas a la Mejor Estrategia Digital. Convocado por el Clúster de la Comunicación de Galicia y entregado el pasado viernes en Expourense, el certamen pone en valor el trabajo de las empresas y creativos gallegos.

El jurado se decantó por la campaña que firma la agencia Roi Scroll para dar a conocer la marca Craega y la agricultura ecológica en Galicia. Concebido como un relato audiovisual de tres capítulos y con difusión exclusiva en redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram y Youtube), el Consejo apostó esta vez por una fórmula revolucionaria con el objetivo de impulsar un movimiento en torno al sector. Con un marcado componente emocional, la propuesta profundiza en los fuertes valores del organismo (respeto de por medio ambiente, bienestar animal, desarrollo rural, etc) y en las ventajas que tiene tanto para la salud como para el tejido económico consumir alimentos ecológicos.

Con más de 3,2 millones de impresiones y 764.841 visualizaciones desde el mes de octubre hasta hoy, la campaña en su conjunto está cosechando excelentes resultados. Es la primera vez que el Craega decide poner en marcha un formato promocional con difusión exclusiva en soportes digitales.

MÁS DE MIL OPERADORES. El Craega echaba a andar en 1997 con solo 11 operadores y 13,35 hectáreas de superficie certificada. Hoy hay más de mil inscritos y más de 33.000 ha dedicadas al cultivo ecológico. Los balances económicos suben año tras año y ponen de relieve el músculo de un sector que cada vez cobra más peso dentro y fuera de Galicia. Con el lácteo como eje estratégico, 2018 cerraba con un volumen de ventas certificadas de 78,7 millones de euros.

El Consejo es la única autoridad de control que certifica este modelo de producción en la comunidad. Con su sello, es posible encontrar productos agrarios de origen animal o vegetal (transformados y no transformados) destinados a la alimentación humana; piensos; material de reproducción vegetativa y semillas para cultivo; levaduras para el consumo humano o animal; y productos de acuicultura ecológica (pescados, algas y moluscos). El Craega no certifica pesca extractiva o caza.

La castaña eco, el sabor del otoño gallego

Es el fruto por excelencia de esta estación en Galicia. Las calles de los pueblos y de las ciudades desprenden un agradable olor a castaña asada y son numerosos los puntos de la comunidad donde celebran la cosecha acompañada del vino recién hecho en los populares magostos. Con todo, la castaña de producción ecológica, en progresiva expansión tanto en superficie como en volumen de negocio desde los comienzos del Craega, tiene un importante valor añadido respecto de la convencional: en todo el proceso, desde que se planta el árbol hasta su recolección, está prohibido emplear herbicidas u otro tipo productos químicos no autorizados por la normativa de producción ecológica, por lo que, además de sabroso y nutritivo, consumiremos un alimento más sano y más respetuoso con el medio ambiente.

CASTANEA SATIVA, EL ORIGEN. Castanea sativa es el nombre científico de este fruto, un alimento presente en las mesas gallegas desde tiempos inmemoriales, cuyo mayor desarrollo e implantación en España tuvo lugar durante la presencia de los romanos. En esa época las castañas se consumían asadas, crudas, secas o en harina y formaban parte de la dieta durante todo el año. Su proliferación en nuestro territorio se debe al clima, templado y húmedo, propicio para el desarrollo del castaño (Castanea sativa Mill.), como se refleja en el hecho de que la mayoría de los sotos del Estado se localizan en la zona noroeste y especialmente en nuestra comunidad.

A partir del siglo XVI, con la incorporación de la pataca y el maíz llegados de América y con el desarrollo de enfermedades del castaño, el fruto por excelencia del otoño quedó relegado con el paso de los años a un alimentos para las clases sociales más humildes y sus animales domésticos.

Con el paso del tiempo, su consideración fue cambiando hasta adquirir una imagen más sofisticada y su demanda fue protagonista de un auge procedente de la revalorización de los productos artesanos, así como su utilización en la alta cocina, hasta llegar a compartir mesa con selectas exquisiteces y a internarse en los principales mercados internacionales de muy diversas formas: fresca, muy apreciada para la elaboración del marrón glacé; deshidratada; harina; sopa; crema o conservas (natural y en almíbar), por citar solo algunas opciones.

SABROSA Y SALUDABLE. Asada, cocida en caldo o con leche, la castaña representa uno de los alimentos esenciales de la gastronomía gallega y se consume sola o combinada con platos de caza, verduras, carne… además de constituir una excelente base para elaborar exquisitas sobremesas.

Actualmente nadie duda e sus calidades nutritivas y de su baja aportación calórica, pues su componente mayoritario son los hidratos de carbono (almidón, sacarosa y fibra soluble).

Tiene un bajo contenido de proteínas, aunque cuenta con un valor biológico más importante que de otros vegetales, es decir, de mejor calidad. La cantidad de gras presente en ellas también es muy baja, bastante similar a la de los cereales y, por tanto, muy inferior a la de los frutos secos. Es, además, una buena fuente de vitaminas C, E y B y minerales (K, P, Mg, Ca y Fe). Su bajo contenido en gluten está a despertar el interés para su utilización en alimentos aptos para celíacos y también para dietas bajas en sodio.

En definitiva, la castaña es un alimento muy nutritivo, además de sabroso, muy recomendable para incluir en una buena alimentación.

Jesús Quintá (Alibós): «Ser líderes en el mercado implica apostar por la excelencia en la calidad»

Anabel Dacosta (Pecado de Outono): «Si los castaños aguantan, nosotros estaremos con ellos»

“Ser líderes en el mercado implica apostar por la excelencia en la calidad”

Jesús Quintá, gerente de Alibós

Alibós se dedica desde hace más de 50 añosa la manipulación y venta de castañas con un amplio nicho de mercado a nivel internacional. La cosecha procedente del suelo gallego está certificado por la IXP Castaña de Galicia y parte de su producción está avalada por el Craega. Charlamos con Jesús Quintá, gerente de esta veterana firma y presidente de la IXP Castaña de Galicia.

¿Cómo se prevé la cosecha de castañas de este año?
Irregular. Algunos municipios gallegos resultaron muy afectados por la avispa del castaño y contamos con que su producción se vea menguada. La calidad del fruto disminuyó debido a las altas temperaturas que tuvimos en el inicio del otoño, pero esperamos que las variedades algo más tardías tengan mejor calidad.

¿Qué porcentaje se produce en ecológico en Alibós?
Cerca de un 10% de las castañas comercializadas en Alibós proceden de sotos certificados en ecológico, que no sufren ningún tipo de tratamiento con fitosanitarios ni fertilizantes no autorizados y en los que se realizan los trabajos agrícolas y recolección de forma sostenible y respetuosa con la fertilidad del suelo.

¿Cuándo deciden su conversión en ecológico y por qué?
Somos una de las empresas más antiguas certificadas por el Craega, desde su creación en 1997. En aquel momento vimos la potencialidad del mercado ecológico de la castaña en el resto de Europa y aprovechamos la posibilidad. Nuestra posición de líderes en la comercialización de castaña pelada para industria nos obliga a ofertar a nuestros clientes toda la gama de calidades y certificaciones posibles y de esta forma fidelizarlos.

¿Cuáles son sus principales proveedores?
Una gran parte de la castaña ecológica procede de zonas de Galicia de cultivo tradicional donde hay agricultores certificados y el resto procede de las fincas que gestiona Alibós con contratos directos con los propietarios de los sotos. También tenemos proveedores de otras comunidades de Portugal.

¿Qué propiedades se tienen que dar en el suelo para que el soto produzca castaña de calidad?
Los mejores suelos son los de más de 1 m de espesor, que garantizan la alimentación hídrica y de nutrientes, así como arenosos para favorecer un buen drenaje. El castaño prefiere suelos con pH ácido, con un contenido equilibrado en nitrógeno y materia orgánica.

¿Cuáles son sus principales líneas de producción?
Nosotros retiramos las dos pieles de la castaña mediante tecnología específica y la congelamos para que pueda utilizarse durante un largo período de tiempo por otras industrias que procesan productos derivados o para ser consumida directamente en los lineales de congelado de los mercados más gourmet.

¿Cuál es el principal mercado de Alibós?
Vendemos en 17 países, entre ellos, Francia, Suiza, Japón, EE.UU., Reino Unido, Alemania, Bélgica…

¿Qué es el Proxecto Soutos?
Se inició allá por 2010 y consiste en la realización de nuevas plantaciones, tanto propias como de terceros con un sistema de cultivo adaptado a la producción de fruta de calidad, mediante la selección de variedades de alto rendimiento que demanda el mercado.

¿Dónde está la clave de su éxito?
Ser líderes en el mercado implica apostar por la excelencia en la calidad, tanto del producto como del servicio que lo acompaña, invertir en I+D, incorporar las últimas innovaciones del proceso productivo y en el producto y actualizar continuamente la maquinaria y las instalaciones. De este modo podemos ser competitivos y, además, disponer de un amplio conocimiento de un mercado en el que llevamos 50 años trabajando.

Desde el inicio del Craega ha tenido lugar un aumento considerable tanto en la superficie dedicada a la producción eco como al volumen de negocio. ¿A qué cree que se debe este incremento?
El consumidor está cada vez más concienciado. Estamos viviendo en los últimos meses diversas iniciativas y protestas a favor de la urgencia de la protección medioambiental y la agricultura ecológica es el modo productivo que tiene que acompañar esta tendencia. Creo que el consumo aún tiene margen para incrementarse en los próximos años, sobre todo en el mercado interno, que acostumbra a ir un poco detrás de otros países europeos en este tipo de tendencias de consumo.

La castaña eco, el sabor del otoño gallego

Anabel Dacosta (Pecado de Outono): «Si los castaños aguantan, nosotros estaremos con ellos»

«Si los castaños aguantan, nosotros estaremos con ellos»

Anabel Dacosta, de la empresa Pecado de Outono

Anabel Dacosta y José Feijóo son los responsables de esta empresa, situada en el municipio ourensano de Riós. Tras más de quince años dedicados a la recolección de castaña, desde hace seis dieron el salto a su transformación y a la comercialización de la castaña fresca, deshidratada y harina, productos que salen a la calle con la garantía del sello del Craega.

Pecado de Outono nace de la necesidad de crear un medio de vida en el rural. Hace seis años se vieron en la tesitura de tener que decidir: trasladarse a la ciudad en la búsqueda de trabajo o montar una empresa en el rural. Y eligieron la aldea.

A pesar de tener ya algunos castaños heredados de la familia, resultaban insuficientes para abastecer el taller. «Las plantaciones nuevas no producen de una manera considerable hasta los veinte años, de modo que la alternativa eran árboles grandes abandonados que pudieran ponerse en plena producción en tres o cuatro años». Reconocen que, a pesar de ser un trabajo extremadamente duro, el resultado merece la pena: «Quitar malas hierbas del tamaño de árboles, eliminar matorrales… Todo a mano… Y podar en altura, pero sólo con mirarlos nos vemos reconfortados. Son árboles mágicos, magestuosos y agradecidos».

«En estos años su evolución, tras limpiarlos, podarlos, vacunarlos y cuidarlos año tras año, el resultado fue impresionante. Por fortuna, cada año tenemos más producción. Esto nos permite tener que comprar menos cada campaña a otros productores ecológicos, que, además, no hay en nuestro entorno», nos cuenta Anabel. En la actualidad, a pesar de que algunas son nuevas y su producción todavía no es representativa, poseen ya más de 200 árboles frutales muy variados.

La cosecha de este otoño se prevé incierta, porque a pesar de ser un año climatológicamente bueno, gracias a lluvia caída de forma constante a lo largo de estos últimos meses, sobrevuela la amenaza de la avispa del castaño, muy acusado en su zona. De hecho, «hay variedades, como la famosa, que está tremendamente afectada, de modo que hay árboles pletóricos y hay árboles sin nada», asegura.

La producción con más salida es la castaña fresca, pero sólo la hay en temporada, y no llega a los dos meses, pero también se está dando bien durante todo el año a harina y el fruto deshidratado. Tras estos seis años, afirman tener ya un nicho de mercado estable -suministran a tiendas ecológicas, incluidas a las de venta a granel, así como la ferias y supermercados eco-, pues su pretensión nunca fue la de ser grandes y siguen pensando así: «Sólo queremos ser sostenibles en todos los sentidos», afirma.

El proyecto de Pecado se completa con las visitas guiadas a su propiedad, a la que asisten grupos de colegios, grupos de adultos, asociaciones… y participan activamente todos los años con los campamentos que organizan dedicados a las castañas y a los sotos.

A pesar de la incertidumbre ante lo futuro, debido a las amenazas para el sector (la avispa del castaño y el cambio climático, así como el largo ciclo de la producción de la castaña), siguen manteniendo la ilusión en su trabajo: «Si los castaños aguantan, nosotros estaremos con ellos».

La castaña eco, el sabor del otoño gallego

«Ser líderes en el mercado implica apostar por la excelencia en la calidad»

La campaña ‘Somos Semente’ y una radiografía de la castaña eco abren la revista 51 del CRAEGA

La revista 51 del Craega llega al buzón de los operadores con una edición especial que otorga todo el protagonismo a Somos Semente, la campaña publicitaria que acaba de lanzar el Consello para dar un empujón a la agricultura ecológica en Galicia. El sumario de la edición de otoño también incluye una radiografía del sector de la castaña. Además de realizar un balance sobre su cultivo, el trabajo incorpora una entrevista con Jesús Quintá, gerente de Alibós, y alguna que otra receta para sacarle provecho en la cocina.

La publicación cuenta esta vez con la colaboración de la restauradora y bloguera Rocío Garrido Caramés para la sección de gastronomía bio. De su mano llegan platos como las croquetas de calabaza y queso o el jarrete de Caldelá.

La entrevista a Evaristo Rodríguez, gerente de Adegas Moure, completa los contenidos de la revista. Comercializado bajo la marca Abadía da Cova, su vino ecológico consiguió el Acio de Oro en las Catas de Galicia 2019.

Para el público general, la revista está disponible en formato digital.

Cerca de cien personas participan en los cursos de compostaje organizados por el Craega

Asistentes al curso de compostaje celebrado el 23 de octubre en el pazo de Quián, en Boqueixón. Foto: Craega

Cerca de un centenar de personas, entre operadores y público externo, asistieron a los cursos sobre compostaje doméstico que acaba de celebrar el Craega en colaboración con la Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama). Impartido por personal de la entidad pública, los participantes tuvieron ocasión de acercarse en dos sesiones presenciales al proceso que permite transformar la materia orgánica generada en los hogares en compost. En realidad, se trata de una práctica natural de gran tradición, ahora modernizada con la utilización de recipientes específicos, los composteros.

La primera de las charlas tuvo lugar en la sede que el Consello posee en Monforte de Lemos el 16 de octubre. La segunda se desarrolló el 23 del mismo mes en Boqueixón, en el nuevo domicilio del Craega. Las jornadas formativas sirvieron para aclarar cuestiones como la localización del compostador (debe estar en contacto con la tierra para facilitar la entrada de los microorganismos descomponedores), así como aspectos vinculados al control de parámetros como el oxígeno, la temperatura y la humedad.

Después de seguir atentamente las explicaciones técnicas, los asistentes llevaron para su casa los colectores a fin de poner en práctica los conocimientos adquiridos. De 390 litros de capacidad y fabricados con materiales reciclados y reciclables, los 100 compostadores fueron cedidos por la Consellería de Medio Ambiente (a través de Sogama) al Craega. Con esta actividad formativa, el Consello culmina su adhesión al Programa de Compostaje Doméstico promovido por la Xunta.

El Craega lanza ‘Somos semente’ para impulsar el consumo de producto ecológico en Galicia

El Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) acaba de poner en marcha Somos semente, su primera campaña de publicidad online. Concebido como un relato audiovisual de tres capítulos, el primer spot se publicó en Internet el pasado lunes y hoy mismo sale a la luz el segundo. Su leitmotiv es grabar la marca Craega en la mente del consumidor galego. Para eso, y por primera vez desde que dio inició su andadura en 1997, el organismo que controla y certifica la agricultura ecológica en la comunidad apuesta por un nuevo formato promocional con difusión exclusiva en redes sociales.

“Nuestro gran reto sigue siendo el mercado gallego. Estudios propios demuestran que el sello no se conoce. Apostamos por una fórmula revolucionaria para crear un movimiento alrededor de la agricultura ecológica que perdure en el tiempo”, explica Francisco López Valladares, presidente del Consello. Con un fuerte componente emocional, la campaña profundiza en los valores del Craega (respeto por el medio ambiente, bienestar animal, desarrollo rural, etc) y en las ventajas que tiene tanto para la salud como para el tejido económico consumir alimentos certificados.

Somos semente arranca en octubre con el lanzamiento de los tres vídeos en los perfiles digitales corporativos (Facebook, Twitter, Instagram y Youtube). Disponibles en www.somossemente.com, los contenidos audiovisuales llevarán en paralelo publicidad online que tiene como cometido posicionar en la Red la marca Craega y sus valores. A través de un relato coherente que saldrá a la luz a lo largo de todo el mes, las tres piezas audiovisuales servirán para desgranar los pilares básicos de la agricultura ecológica.

Además de explicar qué es el sello y qué significa la certificación, la campaña quiere despertar la conciencia del consumidor gallego y lograr que se comprometa con el sector.

En paralelo, desde el seno del Consello se impulsarán diferentes acciones que van más allá del soporte digital. En los próximos meses, las principales ciudades gallegas mostrarán la nueva imagen del Craega en localizaciones estratégicas y en el transporte urbano. Asimismo, se llevarán a cabo diversas actividades a pie de calle para dar visibilidad a los productos bio.

Todas estas actividades se difundirán progresivamente en la web www.craega.es, los perfiles de Facebook, Twitter, Instagram y Youtube, el grupo de WhatsApp y también en la revista corporativa del Consello. Con este conjunto de acciones, la campaña busca visibilizar la marca Craega y un estilo de vida saludable a través del consumo de productos ecológicos.

MÁS DE MIL OPERADORES. El Craega daba sus primeros pasos en 1997 con solo 11 operadores y 13,35 hectáreas de superficie certificada. Hoy hay más de mil inscritos y más de 33.000 ha dedicadas al cultivo ecológico. Los balances económicos suben año tras año y ponen de relieve el músculo de un sector que cada vez cobra más peso dentro y fuera de Galicia.

Con el lácteo como eje estratégico, 2018 cerraba con un volumen de ventas certificadas de 78,7 millones de euros. “Lo ecológico no es una moda. El consumidor está cada vez más concienciado y sabe que cada compra tiene una consecuencia: con el medio ambiente, con el rural, con la economía local y con su salud”, recalca Valladares.

En este contexto de eclosión de la ecología, es importante -insiste el presidente del Consello- asegurarse de que se cumplen las reglas. “Hay que buscar siempre nuestro sello, única garantía oficial de que un producto se ajusta a la normativa europea”, señala. “El distintivo sirve para proteger al productor frente al fraude, pero sobre todo al consumidor”, insiste.

El Craega lleva otra vez la agricultura ecológica a la escuela

Charla sobre agricultura ecológica celebrada en el CEIP Espedregada (Poio, Pontevedra) durante la edición 2018-2019 del programa Faite Eco do Lóxico. Foto: Craega

Mejorar los hábitos alimenticios del alumnado y concienciar sobre las ventajas de consumir productos ecológicos. Con este objetivo, el Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) se suma por tercer curso consecutivo al Plan Proxecta. Iniciativa de la Consellería de Educación, a través de este programa centros escolares de toda la comunidad tendrán ocasión de acercarse a la realidad del sector bio gracias a diversas actividades diseñadas para escolares.

Faite Eco do Lóxico -nombre de la línea del Craega– cerró la edición anterior con una cifra récord de 46 centros participantes. Aún a pesar de que el tope se había fijado en 30, la demanda superó todas las expectativas y se admitieron todas las solicitudes a fin de satisfacer las necesidades de la comunidad educativa. Durante el período académico 2018-2019, se impartieron charlas sobre agricultura ecológica en centros escolares (Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y FP) repartidos por toda la comunidad.

Como colofón, se convocó un certamen para premiar los trabajos que los escolares desarrollaron con esta materia como telón de fondo. El CEIP Celso Currás (Trabada, Lugo) fue el ganador en la categoría de Infantil, mientras que el CEIP O Bolo (O Bolo, Ourense) resultó galardonado en el nivel de Primaria. El reconocimiento en la convocatoria de Secundaria fue a parar al IES Arcebispo Xelmírez II (Santiago, A Coruña).

El plazo para inscribirse en la edición 2019-2020 del Plan Proxecta concluye el 16 de octubre. La convocatoria está dirigida a centros de enseñanza no universitarios sostenidos con fondos públicos dependientes de la Consellería de Educación. El Craega establece de nuevo un límite de 30 centros y vuelve a ofertar un amplio abanico de actividades a desarrollar durante el segundo y el tercer trimestre. El alumnado trabajará los conceptos fundamentales de la agricultura ecológica desde una perspectiva lúdica. Además de charlas, habrá talleres, degustaciones, juegos, visitas guiadas y un largo etcétera.

Faite Eco do Lóxico es una de las seis modalidades que integran Aliméntate Ben, una línea del Plan Proxecta promovida por las consellerías do Mar, la de Medio Rural y la de Sanidade. Con esta iniciativa, la Administración pública quiere plantar cara al deterioro de la calidad de la oferta alimentaria en el ámbito escolar a causa de razones socioeconómicas de distinto tipo. El objetivo es trabajar la alimentación saludable de forma integral dando a conocer los productos que componen el patrimonio alimentario y fomentando elecciones saludables a través del consumo responsable.

¿QUÉ ES EL PLAN PROXECTA? Desarrollado desde la Consellería de Educación, el Plan Proxecta nace para fomentar la innovación educativa en los centros a través de programas externos. Con la colaboración de diferentes organismos, el cometido no es otro que incentivar el trabajo activo, cooperativo y en red, tanto del alumnado como del profesorado. En el curso escolar 2019-2020, se ofertan 44 programas educativos.

Más información: https://www.edu.xunta.gal/portal/planproxecta

Cursos gratuitos de compostaje en Monforte y Boqueixón

El Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica (Craega) organiza en octubre dos cursos gratuitos de compostaje. Impartido por personal de la Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama), la convocatoria se dirige principalmente a los operadores certificados y ahora, con las plazas vacantes, se abre un segundo turno para el público en general.  

La primera sesión tendrá lugar el miércoles 16 (de 18 a 19 h.) en la sede que el Craega posee en Monforte de Lemos. La segunda se celebrará el miércoles 23 (de 18 a 19 h.) en el domicilio que el Consello acaba de estrenar en Boqueixón. Con 50 plazas cada uno, el criterio de admisión será por estricto orden de llegada. Los asistentes tendrán ocasión de participar en el sorteo de un lote de compostadores. El colector se entregará sin ensamblar para facilitar el transporte.

Para participar, los operadores deben pinchar aquí y cubrir el formulario concretando sus preferencias. Los que no estén inscritos en el Craega tienen que seguir las indicaciones de este enlace.

  • Monforte de Lemos (Edificio Multiusos), 16 de octubre. 18 a 19 h. Google Maps
  • Boqueixón – Sergude (pazo de Quián), 23 de octubre. 18 a 19 h. Google Maps

El compostaje doméstico consiste en el reciclaje de materia orgánica en origen, convirtiéndola en un abono natural con excelentes propiedades para el suelo y que el propio productor puede utilizar en su huerta, jardín y tierras de cultivo, en sustitución de los fertilizantes artificiales.

ACUERDO CON SOGAMAEstos cursos son el fruto de la nueva vía de colaboración que se acaba de abrir entre el Craega y Sogama. Semanas atrás el Consello formalizaba su adhesión al programa de compostaje doméstico que gestiona la Xunta a través de la Sociedade Galega do Medio Ambiente. En virtud de este acuerdo, la entidad recibirá un centenar de compostadores, de 390 litros de capacidad y fabricados con materiales reciclados y reciclables.

Con casi medio millar de operadores, la producción vegetal -principal beneficiaria de este programa- representa un tercio de la actividad del Craega. La mayoría se reparten entre Lugo y Pontevedra. Asimismo, las ventas de este segmento alcanzan los 20,3 millones de euros y acaparan la cuarta parte de la facturación del organismo, tal y como se desprende de su balance de 2018.

“No podemos pensar en los comedores escolares solo como un lugar donde darles calorías a los alumnos”

Xavier Simón Fernández, profesor de la UVigo e integrante del Grupo de Investigación en Economía Ecológica, Agroecología e Historia

Los comedores escolares son un rompecabezas para cientos de familias que se ven en la obligación de echar mano de este servicio para conciliar. Con este tema como telón de fondo, la Universidad de Vigo (Uvigo) celebró el pasado julio en Allariz un curso de verano en el que expertos de diferentes ámbitos abordaron la realidad de los menús en los colegios. El programa Comedores escolares ecológicos, avanzando hacia una economía circular en las Reservas de Biosfera estuvo dirigido por Xavier Simón Fernández, profesor de la Uvigo e integrante del Grupo de Investigación en Economía Ecológica, Agroecología e Historia.

En Galicia prevalece un sistema mixto de gestión. ¿Por qué formula se inclina a la hora de garantizar la alimentación equilibrada de los niños?
Lo que importa no es tanto el sistema de gestión del comedor como el modelo de alimentación por el que se apueste. Esa es la clave. Sea centralizado o descentralizado, sea in situ o mediante catering, lo relevante es el contenido de los menús, el origen de sus proteínas, la estacionalidad del menú, el uso de productos frescos, la presencia de precocinados, el tiempo que transcurre entre el cocinado y su consumo, el uso de plásticos, el volumen de los residuos y su destino, el origen de los alimentos, etc.

Según un estudio del proyecto Carro de combate, en la comunidad existen 333 colegios con cocina in situ. El catering se reduce a 103, pero hay muchas familias que no están satisfechas…
Si las familias no están satisfechas con el sistema, hay que buscar nuevas fórmulas que permitan atenuar ese malestar. Yo creo que no podemos pensar los comedores escolares únicamente como un lugar donde darles calorías a los alumnos y alumnas. Hay que integrarlo dentro de la comunidad educativa y eso incluye cambios profundos, también en las familias. Podemos usar los comedores escolares como un medio para mejorar la alimentación incluso cuando no se come en el cole.

El catering parece difícil de erradicar. El negocio está en manos de un grupo de empresas cada vez más reducido. ¿Podrá desaparecer algún día de los centros?
El catering, como servicio para prestar alimentación colectiva, me parece necesario en esta sociedad en la que vivimos. El problema no es el catering en sí mismo. Hay modelos que apuestan por la inclusión social, por los productos ecológicos… Si, como usted dice, se trata de un negocio en pocas manos, seguramente si las licitaciones públicas del servicio para los colegios (y para los hospitales, centros penitenciarios…) fuesen de menores cuantías en la licitación, habría más oportunidades para otras pequeñas y medianas empresas, ¿no cree? Por lo tanto, en lo que respecta a la gestión pública de la alimentación colectiva, es responsabilidad de las administraciones, si quieren evitar oligopolios, buscar fórmulas que permitan lotes de adjudicación de menor escala para que se incremente la competencia.

¿Realmente para las administraciones (Xunta o concellos) resulta más económico mantener el catering?
Yo creo que es una decisión política. ¿Más económico? No lo sé. No manejo los datos de las adjudicaciones. De todas formas, para poder evaluar la idoneidad de las diferentes alternativas de servicio a los comedores colectivos hay que tener en cuenta la economía, pero también se deberían utilizar los criterios sociales y ambientales.

El modelo de cocina en cada centro, con alimentos ecológicos y de temporada, ¿es ciencia ficción?
Ciencia ficción es pensar que nos podemos alimentar del mismo modo 7.000 millones de personas, con alimentos iguales producidos por grandes fábricas controladas por pocas empresas, comiendo cualquier alimento en cualquier momento del año.

¿Cuál es, en su opinión, el modelo ideal? Ponga algún ejemplo.
No hay un único modelo ideal, habrá tantos modelos de alimentación como territorios y como condiciones culturales existan. La diversidad es la clave para afrontar los retos más urgentes. Solo así seremos capaces de responder adecuadamente y, al mismo tiempo, a los retos sociales, económicos y ambientales. Mediante la uniformización de la producción o del consumo de alimentos, podemos producir alimentos baratos, pero a un coste social y ambiental muy alto.

¿Habría que exportar al conjunto de la comunidad el modelo del Concello de Ames y de la Asociación Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas y Terras do Mandeo?
No lo creo. Lo que necesitamos es que los actores sociales (padres y madres, comunidades educativas, responsables políticos, labradores y labradoras, consumidores y consumidoras…) en cada escala decidan colectivamente cuál es el modelo alimentario que quieren para sí mismos, para los colegios, pero también para las propias familias y para la restauración, etc.

¿Extender los ecocomedores contribuiría a disminuir la huella de carbono?
La clave es producir de forma respetuosa con el medio ambiente, tanto alimentos como otros bienes y servicios. Si lo hacemos así, reduciremos la huella de carbono, es decir, estaremos contribuyendo menos al cambio climático. Si, además, tratamos de consumir localmente, reduciendo el transporte, estaremos actuando con una mayor responsabilidad. Entiendo que los comedores escolares de los centros públicos de enseñanza se pueden convertir en un mecanismo que impulse la transformación profunda de los modelos de producción y consumo de alimentos. Y se trata de una urgencia colectiva.